Rodalquilar
es un poblado de origen minero situado en un valle de inusual belleza, cerrado
en forma circular por los montes y lomas mineras, ya sin actividad.
El hecho de estar dentro del Parque Natural del Cabo de Gata-Níjar ha
favorecido la rehabilitación en Rodalquilar de algunas viviendas del antiguo
poblado de Rodalquilar, que alternan con las antiguas casas de los mineros en
ruina.
Actualmente las nuevas construcciones se abren paso en esta localidad de gran
tranquilidad.
Son interesantes las ruinas de las minas y el castillo defensivo de la costa,
construido en la época de Carlos III.
Actualmente Rodalquilar se ha convertido en el centro neurálgico y
administrativo del Parque, encontrandose aquí las oficinas de medio ambiente,
el centro de recursos telemáticos y la única oficina de información que abre
todo el año.
La actividad minera se mantiene, con altibajos, entre los
siglos XVI y XX, explotándose diferentes sustancias minerales (amatistas para
joyería en el siglo XVIII, caolines para cerámicas en los siglos XIX y XX,
andesitas para adoquines en el siglo XX, plomo y plata en el siglo XIX, oro en
el siglo XIX y XX, etc.), hasta que en 1966 el INI, por medio de su empresa
Adaro, cierra las minas de oro que poseía en el pueblo.

En Rodalquilar se vivió una fiebre del oro que empezó en la
década de 1880, y acabó en la década de 1990. En esta fiebre del oro
participaron diferentes empresas y particulares de distintas partes de España,
Europa y América. Previamente a la fiebre del oro de la etapa contemporánea, se
vivió la fiebre del alumbre durante todo el siglo XVI, cuando destacados
personajes, españoles y genoveses, trabajaron las minas y la fábrica de alumbre
situadas en las cercanías de la cala del Playazo de Rodalquilar.
FOTOS. Emiliano Cabezón Merino